Por René Quenallata Paredes
LA PAZ, 6 may (Xinhua) -- La política de nacionalización de recursos naturales y empresas estratégicas ejecutadas en el primer gobierno del presidente Evo Morales significó pasos revolucionarios hacia el desarrollo social y económico de Bolivia, aseguró el ministro de Economía, , una postura que comparten analistas.
"La nacionalización ha permitido a Bolivia salir de la condición de país mendigo, y hoy tenemos importantes indicadores económicos, sobre todo estabilidad económica, además de desarrollo humano, que en gran medida se debe a la nacionalización y la buena administración gubernamental", dijo a Xinhua el ministro de Economía, Luis Arce.
Según un informe oficial del gobierno, 30,8 por ciento de la población (de 10 millones de habitantes en Bolivia) se benefició con los bonos sociales gracias a la recuperación de los hidrocarburos, electricidad, telecomunicaciones y minería a favor del Estado.
El mismo presidente Morales ha señalado en varias oportunidades que la nacionalización de empresas estratégicas del Estado y los recursos hidrocarburíferos genera importantes ingresos para programas de desarrollo económico y social.
Para el analista político local, Marco Antezana, los proyectos sociales impulsados por esta gestión gubernamental no gozan de aceptación por grupos de poder económico, quienes se adjudicaron extensas tierras y concesiones, y recibieron favores de administraciones dictatoriales y neoliberales del pasado.
Tampoco, continuó, son del agrado de los grupos de poder político en Bolivia porque éstos entregaron con su política denominada "privatización y capitalización" recursos naturales para su explotación y empresas estratégicas a precios de "gallina muerta (muy bajos)", a transnacionales, en perjuicio del Estado boliviano.
El analista dijo que los resultados de esta política de recuperación se traducen en desarrollo social y reducción de los índices de la pobreza.
"Se reporta una mejora sustancial en las condiciones de vida de la población boliviana más pobre del país en términos de ingresos", aseguró Antezana.
"Ahora, con nuevas medidas legales claras y equitativas, las empresas no internacionales no deben tener temor, porque si cumplen contratos tendrán ingresos, sus ganancias, como es el fin de cada inversión", agregó.
El presidente Morales saludó el viernes, en un acto público, a las empresas petroleras extranjeras que se quedaron en Bolivia, por incrementar inversiones con la nuevas "reglas del juego" impuestas con el proceso de nacionalización de los recursos.
"No se ha escapado ninguna empresa petrolera extranjera, ahora son operadoras y socias del Estado boliviano", afirmó Morales al referirse a las compañías petroleras que decidieron permanecer e invertir en el país tras el proceso de nacionalización de los hidrocarburos iniciado en Bolivia el 1 de mayo de 2006.
Además, dijo que el gobierno ha respetado las inversiones y ha garantizado el derecho a las utilidades, "pero también garantizamos que el pueblo y el Estado ganen. Este hecho hizo cambiar la economía nacional desde el primer momento de nuestra gestión no tenemos déficit como Estado", expuso Morales.
PROCESO DE NACIONALIZACION
El presidente Morales decretó el 1 de mayo de 2006, durante su primer periodo en el gobierno, la nacionalización de los hidrocarburos con la toma física de los campos petroleros que detentaron las transnacionales.
La medida determinó la expropiación de las acciones necesarias para que la estatal YPFB controle como mínimo el 50 por ciento más 1 en las empresas Chaco SA, Andina SA, Transredes SA, Petrobras Bolivia Refinación SA y Compañía Logística de Hidrocarburos de Bolivia SA.
En octubre de 2006 Morales estatiza la mina de estaño de Huanuni. En febrero de 2007 expropia la empresa de fundición Vinto, de manos suizas.
Dentro del proceso estatista, el 1 de mayo de 2008 la administración boliviana adquiere el 100 por ciento de la Compañía Logística de Hidrocarburos (en manos peruanas y alemanas) y de la telefónica Entel, filial de la italiana Telecom.
Además, Bolivia recupera la mayoría accionarial (50% + 1 acción) de las petroleras Chaco, de Panamerican Energy (del grupo British Petroleum); Andina, filial de Repsol YPF; y de Transredes, transportadora de hidrocarburos participada por la británica Ahsmore y anglo-holandesa Shell.
El 23 enero 2009 Morales nacionaliza la petrolera Chaco, participada por British Petroleum (BP) y por la argentina Bridas.
El 1 mayo del mismo año, el gobierno boliviano nacionaliza Air BP, filial de la británica British Petroleum, que reparte combustibles en aeropuertos bolivianos, y anuncia que pagará por la empresa.
En este proceso, el gobierno boliviano comienza expropiar las generadoras eléctricas y nacionaliza cuatro empresas: Corani, participada en un 50 por ciento por Ecoenergy International, subsidiaria de la francesa GDF Suez; Guaracachi, que tiene como principal accionista, con el 50 por ciento, a la británica Rurelec PLC.
Además de la empresa eléctrica Valle Hermoso, donde la mitad del capital está en manos de The Bolivian Generating Group de la Panamerican de Bolivia; y la cooperativa distribuidora Empresa de Luis y Ferza Eléctrica de Cochabamba.
En el campo minero el 2 de mayo de 2010, Morales expropia la pequeña fundidora de antimonio Empresa Metalúrgica Vinto-Antimonio, filial de la suiza Glencore, que había dejado de operar en los últimos años.
La última nacionalización fue el 1 de mayo de este año, cuando el gobierno boliviano anunció la expropiación de las acciones de Red Eléctrica Española (REEE) en la empresa Transportadora de Electricidad (TDE).
DESARROLLO SOCIAL
Según un informe oficial del gobierno, 30,8 por ciento de la población (de 10 millones de habitantes en Bolivia) se benefició con los bonos sociales "Juancito Pinto", para niños de escuelas públicas; "Juana Azurduy", para madres gestantes y recién nacidos, y "Renta Dignidad", un bono para los mayores de 60 años, gracias a la recuperación de los hidrocarburos, electricidad, telecomunicaciones y minería a favor del Estado.
La política de nacionalización de los hidrocarburos, telecomunicaciones, minería y electricidad posibilitó al Estado la transferencia de sus ingresos que durante 2011 beneficiaron al 30,8 por ciento de la población boliviana, equivalente a 3,1 millones de habitantes.
De acuerdo con datos del Ministerio de Economía, desde la gestión 2006, se mostró una significativa merma de la pobreza en Bolivia.
En 2005, los índices registraban un 60,6 por ciento de pobreza moderada que descendió hasta 48,5 por ciento en 2011. En igual período la pobreza extrema bajó de 38,2 por ciento a 24,3 por ciento.
El gobierno de Morales efectuó la redistribución de las utilidades de las empresas nacionalizadas en programas sociales de lucha contra la pobreza para favorecer a la población de menos ingresos. Ese beneficio, a su vez, incidió en el aumento de los índices de consumo de servicios básicos.
El ministro de Economía, Luis Arce, dijo a la Xinhua que la política contribuyó a disminuir la pobreza y mejorar la calidad de vida de las personas, en especial de las ubicadas en el área rural.
"El elemento central del modelo económico es la redistribución del ingreso de los excedentes de los sectores estratégicos productivos hacia las esferas sociales desfavorecidas", agregó.
Según el gobierno, esta política de redistribución fue el principal motor del crecimiento económico nacional en los últimos años.
La base económica del Estado actualmente se da por el resultado de la nacionalización de los hidrocarburos, a través de YPFB Corporación, efectuada el 1 de mayo de 2006, que fue el primer hito de esa política, ya que permitió recuperar importantes excedentes económicos.
A esto se sumó el Impuesto Adicional a las Utilidades Mineras y la recuperación de centros mineros como la Empresa Metalúrgica Vinto (EMV) y la Empresa Minera Huanuni (EMH), que son los principales productores de estaño.
Además de la nacionalizada de la Empresa Nacional de Telecomunicaciones (Entel) y de la Empresa Nacional de Electricidad (ENDE), entre las más importantes.
HIDROCARUROS-TELECOMUNICACIONES
Como producto de la nacionalización de los recursos hidrocarburíferos, la renta petrolera tuvo un salto extraordinario en los últimos cinco años en Bolivia (2006-2011), porque de 1.661 millones de dólares obtenidos entre los años 2001 al 2005, subió a 12.424 millones de dólares entre 2006 al 2011, según datos proporcionados por la estatal YPFB.
Estos números representan el crecimiento de un 647 por ciento de ingresos en el último quinquenio en el gobierno de Evo Morales, por la venta de gas natural fundamentalmente a los mercados de Brasil y Argentina. Si antes las compañías petroleras extranjeras se llevaban un 82 por ciento de los beneficios de los recursos naturales bolivianos.
Con la nacionalización, las empresas transnacionales ahora sólo se llevan un 18 por ciento y el 82 por ciento es para el Estado, lo que acrecentó sustancialmente los ingresos petroleros para el país andino.
En tanto, la nacionalizada Entel, en cuatro años de nacionalización, aportó al Estado más de 280 millones de dólares entre pagos por la "Renta Dignidad" y el cumplimiento de la obligación con el Servicio de Impuestos Nacionales.
La utilidad neta que alcanzó la empresa de telecomunicaciones desde su nacionalización (2008) fue de 286 millones de dólares, 50 por ciento más de la cifra alcanzada por la administración italiana cuando alcanzó 191 millones de dólares, en periodos similares anteriores a la nacionalización.
Editor:Duan Hongyun | Fuente:Xinhua
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